Debe ayudar al paciente no solo a disminuir
sus sentimientos negativos sino también a desarrollar
su potencial para promover sentimientos positivos.
El proceso psicoterapéutico es más que una forma
de asistir a las personas en la resolución de sus dificultades,
también se concentra en lograr que incrementen al máximo
sus capacidades.
Asimismo debe alentar al paciente a aplicar lo que ha aprendido
en la terapia al resto de su vida, y no solo al problema o
queja que lo ha llevado a la consulta.
Otro punto importante es perseguir cambios que puedan resultar
relativamente permanentes, para esto se utilizaran técnicas
de prevención de recaídas.
Finalmente se orienta a los pacientes en la utilización
de sus propios recursos e implementación de formas
adecuadas de pensar y actuar que los capaciten para enfrentarse
a los problemas y desafíos, y así poder encarar
mejor el futuro.